Cuando vamos a la playa, contrariamente a lo que podamos pensar, el accesorio más importante, no es ni el bolso, ni el bikini, ni las gafas, ni el bronceador, sino… ¡la toalla! Como lo oyen. Uno de los momentos críticos del día llega cuando la desplegamos en la arena, o en la tumbona del chiringuito, o en la cama blanca del ‘beach club’. Este mero trozo de tela determina nuestro look.
Tened en cuenta que es allí donde reposaremos nuestros huesos y que durante todo el día hablará por nosotros. Y por eso está terminantemente prohibido comprarlas, para ellos, con caras y cuerpos femeninos sucedáneos de Pamela Anderson, y, para ellas, con tigres, leones o loros.
Eso sí, se admite en todo aquel que tenga menos de once años, toallas con su dibujo animado favorito, personaje televisivo preferido, como Hannah Montana, o grupo musical como los Jonas Brothers.
Elegid colores cálidos y tonos pasteles para ellas, y flúor y más alegres para ellos. También aceptamos de equipos de fútbol para los más fanáticos. Y si viene con Cristiano Ronaldo de obsequio, mejor.