**ATENCIÓN**: Me ha quedado un post un poco largo, pero os garantizo que no tiene desperdicio.
“Aprender, debatir ideas, reflexionar –en suma, cultivar la mente– se afianzan como la nueva tendencia de moda entre las clases urbanitas de un Londres que ha vivido mejores tiempos económicos”. Lo leo en un reportaje en la sección Estilos de El País escrito por un tal Patricia Tubella, titulado: La inteligencia es el nuevo negro. ¡Tócate la peineta!

Me quedo muerto. Ahora resulta que en Londres la última moda es a apuntarse a una cosa loquísima que una espabilada, Sophie Howard, antigua responsable de exposiciones en la Tate Modern, se ha sacado de la manga y que ha llamado –agárrate los machos– Escuela de la Vida (The School of Life). «La Escuela de la Vida está abierta a todos aquellos que buscan la aventura intelectual y personal», explica, con una cara dura que deja al pórfido a la altura de la plastilina. ¿Queréis saber qué os pueden enseñar en esta escuela? Pues, por ejemplo, “Cómo ser un Buen Amigo” (un curso que empieza el próximo 11 de febrero; sí, todavía estáis a tiempo de apuntaros y aprender a ser buenos amigos… y no lo que habéis sido hasta ahora).
¿Soy sólo yo el que piensa que esta chica es una jeta? Sigo leyendo: “Previo desembolso de una media de 195 libras (es decir, unos 223 euros por un curso de mes y medio de duración), los estudiantes se emplean a fondo en el debate sobre las ansiedades que provoca la vida moderna –el trabajo y el amor son los temas más recurrentes– o se dejan asesorar sobre las mejores lecturas y exposiciones de la actual oferta cultural”. En este punto, tengo que abandonar la lectura del reportaje e ir corriendo a por el Ventolín.
“Ubicado en el barrio literario de Bloomsbury, el centro está orientado a mejorar la calidad de vida de sus alumnos, la mayoría profesionales urbanos entre los 20 y los 40 años, a ayudarles a buscar un enfoque más constructivo de su existencia y a afrontar cuestiones tanto tiempo aparcadas, como la insatisfacción laboral o los retos que entrañan las relaciones personales o la vida familiar. Y, sobre todo, a poner a trabajar el intelecto con vistas a la propia recreación”. Me quedo sin palabritas. Bueno, sí, se me ocurren algunas… pero luego tendría que lavarme la boca con ácido fénico.
O sea, que lo sepáis: la última tendencia entre los pijos de Londres es apuntarse a una escuela new age donde una espabilada les saca los cuartos sin el menor reparo bajo el lema: “Chica, en estos tiempos de crisis tienes que reinventarte… y de paso, también mi cuenta corriente, que está más necesitada de reinvención que tus mechasssss”.
Yo, por si acaso, os anuncio que ya he abierto mi propia escuela. Se llama Escuela de La Buena Vida. La mía, básicamente. Por 300 euros, os enseño en diez clases a ser unos Mamarrachos Integrales; y por 600, a ser carne de reality.
Más info: http://www.theschooloflife.com/














¿La inteligencia es el nuevo negro? Si negro es la ausencia de color, saquen sus propias conclusiones…
También lo leí me quedé helada.
Yo no sé si decantarme por una Escuela de Glamour (con un módulo especial que impartiría gente especializada como Norma Duval: “El pelo es importantísimo para todas las mujeres. Sobre todo porque si el pelo te falla, te falla todo”) o por una Escuela de Malas (con un módulo especial que impartiría gente especializada… como Norma Duval).
Muchos de nuestros politicos fueron a curso de como ser unos caras y no les va mal. A esta caradura le ira muy bien seguro
Hombre, conoce de cerca un caso algo parecido… aunque más dado a la Filosofía…
Jajajajajajajaja. Es usted malérrimo!!!!
Pero que es esta locura! que pasa! que no está IN ser mal amigo!!! eeee que tengo que convertirme en un ñoño amigo para sentirme feliz!! pos no entiendo nà de nà!