Tengo un amigo que considera un sacrilegio comer palomitas en el cine. Pues, hijo, yo no puedo ver una película sin darme un atracón. Qué le voy a hacer, si soy muy Bridget Jones. Pero, seguro que mi amigo cambiaría de idea si las palomitas fuesen hechas en Hermès y naranjitas, de ese mismo color de Hermès. Así que he decidido llevármelo de compras (de lujo, siempre de lujo) para que aprecie la calidad del maíz.
Y no digo ninguna tontería, porque Hermès te quiere endulzar la Navidad. ¿Cómo? Pues resulta que en las boutiques de ‘la caja naranja’ te esperarán el pastelero bonachón y los duendes-gentleman para atiborrarte a chuches: golosinas, chicles, piruletas… y palomitas. Todo un detalle, pues mientras estás comprándote un par de pashminas de cashmere, puedes dejar a los niños entretenidos entre tantos kilos de azúcar. Y seguro que te lo agradecen.
Puedes encontrarlos en Barcelona, en Pau Casals, el 16 de diciembre; y en Paseo de Gracia el 17 y el 18 de diciembre. Los días 21 y 22 estarán en la tienda de Marbella, Puerto Banús.














Que buena idea lo de Hermes!! Así la gente pobre como yo tienen una excusa para entrar en la tienda aunque sea para poder comer golosinas!!! Eso si…. engordaran lo mismo que las de la tienda del barrio??