
Qué título: “By Grand Central Station I sat down and wept“. Aunque sólo fuera por esa frase desgarradora habría leído esta novela, escrita por Elizabeth Smart en 1945. Pero como, además, soy tan felizmente manipulable la leí cuando supe que era venerada por muchos y un enorme tratado sobre el amor. Y, para rematar, soy de esa clase horrible de personas que juzgan un libro por la portada. Y ahora que llega San Valentín, y las pastelerías que hacen pasteles en forma de corazón, sólo se me ocurre escarbar y tratar de entender qué hay detrás.
Esta novela, repleta de metáforas deslumbrantes, es autobiográfica. Elizabeth Smart leyó un día un libro de poemas de George Barker y decidió que buscaría a ese hombre y se casaría con él. Le costó años, pero consiguió amarle toda la vida. Su historia tiene este título. Y yo la leo mientras estoy en Canadá, el país de la autora, preguntándome si la gente que veo sentada en estaciones y aeropuertos está buscando a alguien a quien aún no conoce.














Ay! Yo que te lo he regalado…me están entrando enormes ganas de leerlo…Me lo dejas?
Bonito título. Bonito post.
¿Serviría de inspiración este título para la novela del ‘escritor’ Paulo Coelho: A orillas del río Piedra me senté y lloré? Ejem…
Bueno, a orillas del río Piedra se sentó y lloró… porque tuvo que leerse las galeradas de su libro.